Hacía un frio inaguantable en el exterior. No habíamos previsto llevar mucha ropa para ese dia, pero tampoco habíamos previsto que por la tarde bajaran tanto las temperaturas, ¡ay!. Así que no ibamos lo que se dice, muy abrigados, para luego no tener, claro está, que cargar con la ropa al hombro. Se agradecía que en tales circunstancias, al pasar las puertas del Megaweb, un super-mega-chorro de aire caliente nos pegara en el cogote y nos calentara el cuerpo, que teniamos cortado entre tanto frio, y que no habíamos comido todavía. :-).
Bueno, no hay palabras, o palabra que pudiera describir a aquel salón-exposición de coches de Toyota, era como para quedarse con la boca abierta, asi: O-O. Había coches y prototipos por todos lados, repartidos entre dos plantas, y en tres salones unidos entre sí. Todos relucientes, todos nuevecitos, daban ganas de llevarse uno (a mi me gustaba el bB). Te podías subir, toquetear todos los botones, los asientos, hacerte fotos, dentro y fuera de él.
[En las fotos el modelo bB, con las características, y tipo de motor, y precio. El modelo ya incluye en el precio el 5% de impuestos (que iva mas barato) que vienen a ser aproximadamente 9100€]
Ante tanto coche y tanta maravilla, y no saber para donde mirar, descubrí un sitio que me llamaba la atención, una especie de prueba de prototipo eléctrico, el "e-com", bajo un flamante arco que decía "e-com ride". Éste hacía un circuito de 1,3 Kms por toda la zona del big-sight, y hasta salía por fuera de las instalaciones, en una parte de su recorrido, que constaba de tres partes o paradas. El tiempo eran unos 10 minutos, y junto a una tarifa de 200 yenes, hizo que ni me lo pensará 2 veces. Así que pagué los 400 yenes correspondientes, llamé a Francis, y dejamos a Marcelo arrumbado por alguna parte del Toyota Megaweb, mientras disfrutabamos de un paseo en coche electrico a toda pastilla, en concreto, a 15km/h.
[Que tiemble el todopoderoso smart, que viene el e-com] Despues de la charla correspondiente, y abrocharnos los cinturones, el japo nos dijo que no tocasemos el volante, que no abriesemos las puertas durante el recorrido, y que cuando estuvieramos listos pulsaramos el boton de "start". Yo que casi no entraba ni por la puerta, tuve que hacer malabarismos para poderme sentar con un salpicadero tan cerca, vamos, que había que verme "to abierto" de piernas. Menos mal que le dije a Francis, yo subo primero, porque como sabreis aquí en Japón, el volante esta a la derecha, que sino..., jejeje. Le dimos al boton, y aquello se puso a andar "solo".
El paseito estuvo bien y entretenido, porque vimos toda la exposición, desde todos los angulos y vistas, y además pasamos por varios pabellones, en los cuales el coche hacía una parada por si te querías bajar, y luego continuaba. El final del recorrido, volvía a ser la parada del principio, en la que pude observar lo afortunado que habíamos sido en subirnos en aquel momento, porque un grupo de aproximadamente 40 japoneses, aguardaba cola para poder subir....
Antes de bajar a la planta de abajo de la exposición, había un monovolumen que atraia mi atención: el modelo "estima". En ese momento había una mujer y su ¿marido? (no seamos malpensados) probándolo y tocándolo todo. Había junto a ellos, un hombre que en perfecto japonés, les explicaba las maravillas tecnológicas que éste incorporaba. ¿Que? ¿que como le entendía?. No, yo no le entendía ni papa, pero el hombre soltaba una parrafada, y la mujer tocaba el boton "x", entonces en el panel central, salian 9 camaras que monitorizaban todos los angulos posibles del coche, bajos, traseros, puertas, angulos muertos... Tocaba otro boton, y la cámara en cuestión se ponía en primer plano. Luego la mujer se montaba en los asientos traseros, que eran por supuesto electricos, se movian en todas las direcciones posibles, giraban sobre si mismos, y los podías estirar completamente para echarte la siestecita de las 3 y media. En la planta de abajo, estaban los modelos menos llamativos, por decir algo, porque a mi me gustaban todos, en fin, modelos como el "rush", "camry", "esse", "copen", "voxy", "alphard", "cygnus", "belta" o el "caldina", hacían acto de presencia junto a una réplica del toyota de la mismísima
Bien, como faltaba una parte por relatar de nuestra fugaz visita a Odaiba, y para no desmerecer protagonismo al lugar, seguimos con la segunda parte del quinto dia en Japón:
La bahía de Odaiba, y todo lo que se ha construido en ella, es fruto de un terreno ganado al mar, debido al constante crecimiento urbanístico de Tokyo. El conjunto de esta bahia, la conforman 6 islas artificiales construidas sobre el año 1800, que se han ido haciendo cada vez más grandes hasta rellenar los huecos existentes entre ellas, y formar todo un nuevo distrito con complejos modernos, edificios de oficinas, centros de investigación, museos, hoteles, galerias comerciales, boutiques, restaurantes, pubs y cines (todo de reciente construccion). Con el nuevo tren monorail Yurikamome inaugurado en 1995, ésta ha quedado definitivamente unida con un sistema moderno y computerizado (no lleva conductor), y mucho mas accesible para el turismo.
Estaba ya empezando a echarse la tarde encima. Como bien recordareis, empezamos levantándonos bien tarde, desayunamos tarde, y nos perdimos dos veces en el yamanote, así que cuando terminamos con la parte de Ikebukuro, y nos fuimos para Odaiba, eran ya como las 15h. Recordad que aquí en Japón anochece a partir de las 5 y media. No recuerdo bien porque no nos subimos en Shimbashi, y sin embargo si lo hicimos en Takeshiba, una estación del Yurikamome que está paralela a la de Hamamatsucho, bueno no está muy paralela que digamos, en el sentido de la palabra, pero si que está cerquita, jejeje, y que es la tercera del recorrido. Aquí no había taquillas, asi que ayudados por la voz femenina del otro lado del interfono de la máquina cogimos nuestro "1 day open ticket", ya que de otra manera cada viaje resulta que salía por 600 yenes, mientras que por 800 podías bajarte y subirte las veces que quisieras durante el mismo día.
Cuando llegamos el tren ya estaba en el andén esperándonos. Subimos a él todo emocionados, y lo primero que nos choca asi nada mas entrar, fue la inexsistencia del conductor o maquinista en el tren. Bueno eso, y que los primeros asientos del tren estuvieran libres y ofrecieran una vista en primera persona y en directo del recorrido. :-) Dejándonos llevar por nuestro instinto europeo, nos sentamos en tan privilegiados asientos y empezamos a sacar las cámaras para poder filmar el trayecto que éste hacía y con suerte el "rainbow bridge" también. El tren se pone en marcha y...., y nos damos cuenta que vamos alreves. ¡Ya nos vale! Bien. Bien. Bien. Otra metedura de pata. Raudos y veloces nos vamos al principio del tren, y ¡oh! ¡que fortuna la nuestra!, los asientos también estaban libres, ¡uf! ¡menos mal!. Pasadas las estaciones de Hinode y Shibaura-futo, empezamos a coger velocidad, y en unos minutos empezamos a vislumbrar el "rainbow bridge" que dejamos a nuestra izquierda en cuestion de unos segundos, para hacer toda una enooooorme curva en forma de ocho, y así volvernos a encontrar con el puente y meternos de bajo de él. Una vez que el tren atravesó el puente, nos bajamos en "Daiba", una parada que dias antes el chico que nos atendió en la taquilla de información nos recomendó porque es allí donde se encuentra el edificio de la "Fuji TV". Una vez abajo empezamos a ver que el edificio de la bola parecía como cerrado, como no sabíamos si podríamos entrar, al ver la inmensidad de la isla, y que se nos estaba haciendo de noche, nos volvimos a montar corriendo. La siguiente parada que teníamos marcada en el mapa era "Aomi", y allí se encontraban varias zonas importantes en la llamada "Palette town", tales como la noria gigante de 115 metros (puede que sea una de las mas grandes del mundo, o la mas grande), al verla desde abajo nos dió un poco de yuyu para subirnos, y también el hecho de que hacia un poco de frio. También había un centro comercial, creo que una bolera, un casino y la exposición de Toyota. Nos metimos directamente en Toyota, porque estabamos ya casi tiritando de la rasca que hacía fuera (el sol ya se había puesto) y nos quedamos con los ojos asi O_O. (los tres), al ver la MegaWeb:
Estos nuevos posts, aunque editados originalmente en Japón, están redactados de forma muy rápida y escueta, (ya no había ordenador gratis esperándonos por las noches en el hall del hotel Juyoh) por lo que no pudimos contar todas las cosas interesantes que nos pasaron. Así que reeditamos todo de nuevo, y vuelvo a reescribirlo ya desde casa, para que podáis disfrutarlo leyendo tanto como nosotros estando allí. Sin mas preámbulos aquí os dejo con nuestro quinto día al completo:
Estamos ya reventaos, menuda paliza que nos estamos pegando.....jejejeje. O más bien ¡vaya paliza les estoy dando a Marcelo y Francis!. Menudas caminatas que nos pegamos, intentándo verlo todo. En el quinto dia las fuerzas empiezan a flaquear por las mañanas. Marcelo ha vuelto hoy a venir para despertarnos, sobre las 9:15, porque Francis estaba fuera de combate y yo estaba también "ko por Jan Levaner" (Francis entenderá esta frase). Pero una vez que hemos recuperado energías en la cafetería de Ueno, el café y el sandwich (que bueno, y como lo voy a echar de menos), han entrado como nunca, y la energía ha vuelto a fluir como savia nueva por las venas. Ya estamos preparados para seguir con la aventura. A todo esto que ya eran casi las 11, vaya una manera de madrugar, ehhhhhh, jejejeje
Para seguir con una mañana bien completa, ha ocurrido lo que tenía que ocurrir. Ha llegado el día fatídico. Y no lo hemos podido evitar. ¿De que estoy hablando direis?. Pues que nos hemos perdido en el tren, pero no una equivocación minúscula, ni nada de eso, ¡que va!, nos hemos equivocado por ¡¡¡10 estaciones !!!!, más o menos una media hora del recorrido del yamanote, y hemos ido a parar a la otra punta de la ciudad, a Shimbashi, cagoentó lo que se menea. Con tanto nombre en japonés y que nos parecen todos iguales, hemos salido de la cafetería cogiendo el tren sin mirar ni siquiera el mapa y hemos metido la pata hasta el fondo, pero bueno, volviendo otra vez a la yamanote line, y tras otro 25 minutos, todo ha quedado como una anécdota más. Nos dirigiamos hacia la famosa "Sunshine city" en el distrito de Ikebukuro, más rascacielos, lugar de tiendas, centros de negocios y galerias comerciales de proporciones bestiales, construida allá por el año 1978, aquí se encuentran sitios importantes tales como el observatorio, el acuario internacional de la planta 10, Toys'r'us, Konami Sports Center, Sunshine Theather, Sunshine city prince hotel, The Disney Store, Namco Ninja Town, Amlux (exposición de Toyota) y World import Mart. Ikebukuro es como una gran ciudad dentro de la ciudad, con muchas características que no tiene el resto de Tokyo, con sus calles a rebosar de gente y de energía, Ikebukuro emerge desde la zona norte de la ciudad, y se extiende hasta el distrito de Saitama. [Foto izquierda: No te pierdas los últimos estrenos en el Sunshine City Cinema. Foto derecha: La taquilla del Nanja Town, que en los fines de semana se pone hasta la bola, cuando nosotros fuimos había 4 gatos.]
Hemos subido naturalmente al observatorio de la planta 60. Aquí hemos recibido hoy, nuestra segunda inclinación de 90 grados perfectos por parte de la azafata, desde que hemos llegado a Japon. La chica que te acompañaba hacia el ascensor y pulsar el boton de subida, (no hacia ninguna otra cosa más) se inclinaba perfectamente sobre su ángulo y el sombrerito con forma de ensaimada mallorquina ni se le caia ni ná. El ascensor una vez que estás dentro, y se cierran las puertas, se vuelve azul oscuro, se iluminan unas estrellitas y suena una música de fondo (todo muy espacial). Como estaréis pensando, si, éste sube a toda mecha, y los oidos se nos volvieron a taponar de lo lindo. Una vez arriba nos esperaba la taquilla (cagoenn) para abonar el observatorio que pensabamos que era gratis como el de shinjuku (de ilusión también vive el hombre), pero no, hay que abonar 800 yenes para entrar, con el añadadio que te incluye un refrigerio o cafelito. Para los que quieran además combinar éste con el acuario, la cifra se dispara hasta los 2100 equivalentes a unos 15€. [Foto izquierda: Esperando el ascensor con la chica "cara-tortilla" Foto derecha: El ascensor espacial del observatorio]
En Ikebukuro están dos de los centros comerciales más grandes de Tokyo, y que debido al retraso sufrido en la mañana, no tuvimos la oportunidad de ver, éstos son "Seibu" que está en la salida este de la estación, y "Tobu", en la oeste. Ambos ofrecen tiendas, restaurantes, supermercados, galerías de arte y un sinfin de locales comerciales. Si no encuentras lo que necesitas comprar aquí, es que no existe, ya que la oferta lúdica o para dejarse los yenes es muy amplia. Tambien podéis visitar la que posiblemente sea la libreria más grande del mundo, con una oferta de casi 1 millón y medio de libros siempre en stock para vender, y 9 plantas donde éstos se exponen. No sabría deciros si encontraréis libros en otros idiomas que no sea el japonés, pero ya lo haré la próxima vez que vaya. [Izquierda, vista general con Shinjuku (5kms al fondo). Derecha, se puede ver perfectamente la megaestación de Ikebukuro, y los centros comerciales Seibu y Tobu, pertenecientes a sendas compañías de tren que operan hasta esta estación]
Bueno, pues luego hemos vuelto a coger el yamanote-line y naturalmente, no hay una sin dos, ni dos sin tres, asi que nos hemos vuelto a ¡EQUIVOCAR!, siiii, señores y señoras. ¡Ay, ay, ay! Esta vez por menos estaciones, pero no nos acordábamos de en que estación era para coger el monorail de Odaiba, así que hemos aparecido en una que ni me acuerdo del nombre, (si leen ésto Francis o Marcelo, pues como que tampoco se acordarán). Total que nos bajamos y echamos a andar en una dirección que nos pareció razonable, era una calle que bajaba, y se veía al fondo el mar, osea que ibamos bien, y el monorrail por encima, pero no dábamos con la estación, ni tampoco sabíamos por donde cruzar el laberinto de carreteras y excalestris que pasaban por nuestras cabezas. :-(( Suerte tuvimos quizas, ya que en ésta que ya estabamos medio-desesperados pudimos ver una oficina de Toshiba de la cual justamente estaban saliendo los trabajadores. Sin persarlo dos veces, éste que escribe trincó al primero que salió con su maletín del edificio y pronunció las palabras mágicas: -sumimasen odaiba densha doko desu ka?- asi que el amable tokyota, que parecía saber del tema del Yurika... (o como se llame) con tal de ayudarnos, y como no podía explicarlo con palabras, hizo gestos de que le siguiéramos. Empieza a andar, y andar y andar y andar, empezándose a meter por calles, arriba y abajo y por callejones, caminando, caminando, atravesando cruces, puentes, callejones y callejuelas, y por fin aparecimos en la mismísima estación. No puedo deciros a cuánto estaba de distancia, pero andamos más de 20 minutos o mas seguro. Le estuvimos muy agradecido al hombre, que yo creo que tuvo que hacerse el mismo camino de vuelta (joder menuda caminata) y le mostramos nuestra máxima expresion de agradecimiento, -domo arigatoo gozaidmas-
Hoy en lo que no hemos fallado ha sido en tener las 3 cámaras al 100% de batería y las memory stick descargadas en el HD portatil Archos 420 que llevaba, así que éstas estaban sedientas de fotogramas. Al llegar a la estación, había unas máquinas automáticas para sacar los tickets del Yurikamome, pero no teníamos ni idea, así que no me he cortado un pelo y pulsé el boton de "Press here for HELP", en menos de 5 segundos tenía una chica hablándome en ingles, para indicarme la combinación de botones que había que pulsar para conseguir nuestro ticket (muy parecida al funcionamiento de las otras máquinas que hay para el metro y el JR). El ticket que interesa es el de 800 yenes, el cual te ofrece la posibilidad de usarlo durante todo el día ilimitadamente, para poder bajarte y subirte en todas las estaciones de la línea (que son aproximadamente unos 15kms hasta Toyosu (estación 16º), ahí acaba y tienes que dar la vuelta en el mismo tren). Segun el mapa que nos dieron, tienen previsto continuarla para hacer un círculo completo en Marzo de 2006, añadiendo 4 nuevas estaciones.
¿Que podemos ver aquí?. Pues segun te montas, ya te das cuenta que el tren va sin conductor, va solo, así que puedes aprovechar para sentarte en primera fila, donde hay un cristal y puedes contemplar directamente unas vistas preciosas de toda la bahía de Odaiba, del "Rainbow Bridge", luego se pasa por debajo de él, trazando una gigantesca curva, y una vez que ya atraviesas el mar, empiezan los puntos importantes que son: El edificio de la Fuji TV, el Tokyo water science museum", "Tokyo Big sight", la "palette town", donde se encuentra una noria mega-gigante junto con una exposición de Toyota mega-de-la-hostia, "Museo de las nuevas ciencias e innovacion", etc. Como no quiero alargar mas éste post, ya que echamos el resto de la tarde en la Toyota, pues vamos a parar aquí, y en un par de posts mas, intercalo uno especial dedicado a la exposición que era la repanocha.
Nos fuimos para el hotel bien temprano, para meter organizar todo otra vez en la maleta y recoger todos los trastos que había esparcidos por la habitación, puesto que mañana iba a ser un día de traslado de hotel y también de ciudad, mañana nos marchábamos a la paz y tranquilidad de Kyoto durante 4 dias, y empezábamos a estrenar nuestro flamante cartoncito: El JR Pass. Daba un poco de pereza abandonar ésta ciudad, a la que en 5 dias habíamos cogido el gustillo y el ritmo, pero pronto cambiaríamos de opinión y Kyoto más todo lo que nos quedaba por ver y descubrir, dejarían un buen sabor de boca y ganas de volver.
Antes de terminar el dia, vamos con la anécdota del día: Desde que hemos llegado, estamos practicando el japonés básico, mirando palabras en el diccionario, aprendiendo frases cortitas de uso diario, porque hace falta para casi todo. Siempre que nos dirigimos a alguien para preguntarle algo, la primera frase nos sale bien, -Sumimasen, Mandarake doko desu ka?- pero en el momento que el japo comienza a soltarte la parrafada (porque parece que sabes un poco de japonés) y a contarte la historia de como se llega, la cosa se complica y nos quedamos con los ojos así O-O. En fin, que sumimasen significa perdone o disculpe para pedir o solicitar algo, gomen-nasai es perdone o lo siento (de culpa), y arigato es gracias. Todo ésto viene para explicar lo que le ha pasado hoy a Francis. Bien, resulta que se ha tropezado en el metro con una pobre ancianita, iba caminando por los pasillos mirando hacia un lado, y de repente le ha dado (sin querer) un buen empujon por detras, que la ha dejado medio tambaleando. Pues no se le ocurre otra cosa que despues de darle el bamboleo a la vieja, decirle ¡¡¡arigato, arigato, arigato!!!..... yo es que me partia el culo alli mismo, la vieja le miraba con cara de ¡Pervertido!. ¡Dios mio con quien me he tropezado! -diría-. ¿Que pensará la vieja de nosotros?. La Virgen!!!!! jajajajajaja, como nos hemos reido.